Nace el cuerpo europeo de solidaridad con el objetivo de integrar en él a 100.000 jóvenes antes de 2020

cuerpo europeo solidaridadHace apenas dos meses que los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 Estados miembros de la Unión Europea ratificaban en Bratislava su compromiso de lucha contra el desempleo juvenil, quizá la plaga más dañina a medio y largo plazo de las muchas que sacuden a una Europa especialmente zarandeada en 2016.

Como consecuencia de tal compromiso la Comisión Europea ha puesto en marcha el Cuerpo Europeo de Solidaridad, presentado en España en el Centro Imagina de Alcobendas, con la presencia de jóvenes españoles, italianos, alemanes y austriacos, que han vivido una experiencia de voluntariado en otro país de la UE.

Se estructura así el antiguo voluntariado, circunscrito esencialmente a la asistencia médico-sanitaria y a la cooperación entre los diferentes cuerpos de bomberos. A partir de ahora, el nuevo Cuerpo Europeo de Solidaridad estará abierto a todos los jóvenes de 18 a 30 años, que, en palabras del presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, “creará oportunidades para los jóvenes que deseen hacer una contribución significativa a la sociedad, y les ayudará a mostrar su solidaridad, algo de lo que el mundo y la Unión Europea no están especialmente sobrados. No son los Tratados ni los intereses industriales o económicos los que nos unen verdaderamente, sino nuestros valores. Y quienes trabajan como voluntarios viven estos valores europeos cada día”.

Juncker impulsa éste y otros programas que favorezcan el empleo juvenil en que “no se puede aceptar que Europa sea y siga siendo el continente del desempleo juvenil”. “No puedo aceptar ni aceptaré que la generación del milenio, o ‘generación Y’ se convierta en la primera en 70 años que sea más pobre que la de sus padres”.

Además de los cien millones de euros iniciales con que está dotado este programa, los integrantes del Cuerpo podrán obtener financiación adicional de otros programas europeos como los ERASMUS, FEDER, DESARROLLO RURAL o LIFE, entre otros, lo que permitirá cubrir las necesidades económicas de los voluntarios en cuanto a viaje, alojamiento, manutención y estipendio por su participación en una amplia gama de actividades. Estas cubren ámbitos tan extensos como la educación; la salud; la integración social; la asistencia en el suministro de alimentos; la construcción de viviendas; la acogida, ayuda e integración de inmigrantes y refugiados; la protección del medio ambiente y la prevención de los desastres naturales.

El objetivo es que a finales de 2020 unos 100.000 jóvenes europeos se hayan incorporado al Cuerpo, y adquieran durante la duración del proyecto de voluntariado al que se adhieran (entre 2 y 12 meses), una formación, conocimiento y experiencia que le abran todas las puertas posibles a su futuro profesional.

A juicio de Dimitri Barúa, portavoz de la Comisión Europea en España, “la creación de este Cuerpo permitirá disponer de una importante reserva de voluntarios que, como se ha demostrado con la crisis de los refugiados, son especialmente necesarios durante los picos, a veces muy largos, de tales crisis”.

Para algunos de los voluntarios reunidos en Alcobendas su primera experiencia en el Cuerpo es también la primera en salir de su propio país a otro de la UE, con distinto idioma oficial, pero con parecidas carencias respecto de las personas más vulnerables. “Nos ha cambiado la vida”, responden casi al unísono los jóvenes, que han visto ensancharse su horizonte profesional y tomar mucha más conciencia de su ciudadanía europea.

Para aquellos jóvenes, entre 17 y 30 años, que quieran inscribirse en el Cuerpo Europeo de Solidaridad, pueden hacerlo en: http://europa.eu/solidarity-corps. La edad mínima para participar en un proyecto queda fijada en los 18 años.

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