Groenlandia, más verde que nunca
Nada que conquistar, mucho que perder
El valle de las Mil Flores, cerca de la localidad de Narsarsuaq. Explosión de biodiversidad y ejemplo de adaptación. Granjas con vistas a fiordos. Crédito imagen: Isabel Paz
Quiere brotar el algodón ártico en la pequeña localidad de Qassiarsuk, al sur de la isla. Aún es pronto. A este lugar llegó hace algo más de mil años Érik el Rojo. El vikingo, se inspiró en las flores y las praderas para darle nombre a la isla más grande del mundo: Groenlandia, Tierra Verde (del danés Grønland). Ahora, el valle de las Mil Flores, es testigo de excepción de una doble crisis: climática y política.
Ramón Larramendi, explorador e inventor español, comparte enclave de asentamiento con Érik el Rojo en Greenland. A Qassiarsuk, una “ciudad” groenlandesa de unos cuarenta…



