LA NUEVA DIRECTIVA EUROPEA CONTRA LA CORRUPCIÓN: LUCES Y SOMBRAS
La corrupción no es solo un delito económico; es un ácido que debilita los cimientos de la democracia, distorsiona los mercados y profundiza las desigualdades sociales, y que afecta igualmente al funcionamiento del mercado interior, al uso de los fondos públicos y a la confianza de la ciudadanía en las instituciones. Es por ello que la lucha contra la corrupción se ha convertido en una de las prioridades estratégicas de la Unión Europea en los últimos años, y en este contexto la reciente propuesta de Directiva europea (aprobada provisionalmente el pasado mes de diciembre, y pendiente de aprobación definitiva), destinada a reforzar la lucha contra la corrupción representa uno de los intentos más ambiciosos de homogeneizar las normas penales en el ámbito comunitario, armonizando las…


