La tertulia de Europa en suma con Enrique Barón, ex presidente del Parlamento Europeo, autor del libro La hora del federalismo.

Lo federal es trendy, chic, cool, hipster o como se le quiera llamar. Queda bien. Ser español está mal, suena a outdated o fascistorro. Ser federal suena a progresista a descentralización, a antiespañolismo centralista.
Aprobamos la muy apreciada entonces Constitución del 78, que hoy suena a trasnochada, a nacionalista. No lo sabíamos entonces, caramba. Y unos, frente a las tensiones independentistas, proponen el modelo federal, mientras que otros aseguran que somos más federales que algunos Estados que así se llaman.
¿Y que es federal, nos preguntamos?
¿Cada uno a lo suyo, es decir que cada uno recaude sus impuestos, como propone Mas (o menos); que los de Igualada, Montánchez o Medina del Campo, se las arreglen solos?
Se pone siempre, para lo malo y para lo bueno, el mito de la República Federal de Alemania, que no alemana, como suele decir algunos polivalentes tertulianos de TVs& Radios.




