Publicado originalmente en Mundiario.com.
Un manifiesto sugestivo, razonable y creativo propone que los Estados devuelvan su deuda con inversiones en progreso social, medioambiental y formativo.
Muy significativa la respuesta en tromba de De Guindos (ya conocemos su ideología) y de la cúpula del BCE ante el manifiesto de los cien economistas de diversos países europeos en el que proponen la condonación de ese 25% de la deuda pública europea que está en manos precisamente de Europa. Es decir: Europa acreedora de sí misma, mientras los Estados miembros aparecen lastrados ante la confianza financiera internacional. Consecuentemente proponen una condonación de esa deuda interna, o la transformación en una deuda perpetua sin intereses.


