Publicado originalmente en Periodistas-es.com
Quizá no sea el desastre definitivo, pero el impacto de la orgía fallida del eurodiputado József Szájer debilita a su amigo fraterno, Viktor Orbán, primer ministro de Hungría, empecinado líder de esa derecha extrema incrustada en el poder de los gobiernos húngaro y polaco.
Eso sucede, además, en un momento en que dentro de la Unión Europea esos dos gobiernos amenazan con bloquear los trámites (y la simple negociación) de los fondos europeos destinados a aliviar los efectos negativos de la pandemia en los países de la Unión.


