La Organización Mundial de la Salud ha señalado que Europa se ha convertido en el epicentro de la pandemia del coronavirus. Posiblemente, de momento sea una exageración, pero expresa la percepción mundial sobre Europa. Es interesante que se vea Europa como una unidad. Las decisiones que se están tomando en el seno de la Unión Europea son generalmente convergentes (no así en el Reino Unido, que prácticamente han adoptado la decisión contraria de proteger la economía en vez de la salud), las toman los Estados miembros y no la Unión Europea. Esto se debe a que las competencias en sanidad y otras relacionadas con el virus son exclusivas de los Estados miembros. Sin embargo, frente a un problema como el del virus que no conoce fronteras y que afecta a toda la Unión Europea, hará falta que para parar esta epidemia las decisiones se tomen en común y a la vez.



bilidades de victoria frente a Donald Trump?
Un grupo de científicos de nueve países ha publicado un manifiesto de apoyo a sus colegas chinos. Tratan así de contrarrestar un mal que -en nuestra época- parece menos evitable que el COVID-19: las teorías de la conspiración. Abundan en las redes sociales, olvidándose también -en primer lugar- de que los viajes asociados al Nuevo Año Chino han complicado el control inicial de la epidemia.
Desde la última newsletter, durante el mes de enero y hasta hoy, el Consejo Federal Español del Movimiento Europeo -CFEME- ha seguido desarrollando una actividad relevante. Tuvimos una Comisión Ejecutiva el 20 de enero, en la que aprobamos una declaración acerca de la Conferencia sobre el Futuro de Europa, que hemos divulgado entre nuestros socios y medios de comunicación. También hemos trasladado la misma a las tres principales instituciones de la UE. Hemos mantenido reuniones con la Asociación de Erasmus España y otros colectivos. Así mismo, nuestra sección juvenil ha incrementado nuestras actividades.
Turingia, ¿Turingia? ¿Quién conoce ese pequeño Estado federado alemán, de la antigua República Democrática, donde se ha registrado un terremoto político? Ah, sí, es el corazón de Alemania, la tierra donde Lutero tradujo la Biblia al alemán, la de Bach, la de Weimar, la ciudad de Schiller y Goethe, de la primera Bauhaus, y también la que dio nombre a la República de triste recuerdo.

