La tertulia de Europa en suma con Diego López Garrido, ex Secretario de Estado para la Unión
En la Unión, dice López Garrido, hay al menos 18 países con gobiernos de coalición, es una fórmula habitual en nuestro entorno. Incluso en Francia, donde a pesar del tono napoleónico de Macron, hay cinco partidos tras el presidente.
Pero la forma de gobierno, puntualiza, no es relevante para la política, porque hay una serie de normas que vienen dictadas por la Unión: cumplir con el euro, la libre circulación de personas y mercancías, o la independencia del poder judicial que está en discusión en Hungría y Polonia.
Y el gobierno que se forme, añade, tiene que tener en cuenta que apenas hemos salido de la crisis y hemos entrado en una fase de enfriamiento de la economía.
Por nuestra parte, constatamos que la socialdemocracia no ha sabido dar respuesta a la globalización y ha apostado por políticas de austeridad. El gran consenso europeo de la segunda mitad del siglo XIX se ha resquebrajado y tenemos pulsiones no solidarias, como la que representa el grupo de Visegrado.


¿Se acuerdan de Angela Merkel? Sí, la dama de acero inoxidable alemán (la de hierro era Thatcher), la que ponía firmes a los países pobres del Sur en medio de la crisis, la que pedía austeridad y desataba odios.