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Alemania: la economía, bien, gracias; la clase política, muy mal.

Por Daniel Peral

La tertulia de Europa en suma sobre el fracaso de las conversaciones para formar gobierno en Berlín.

i3En primer lugar, la mala noticia para nosotros.

Antes de empezar nuestra tertulia, un compañero dice: pues mi hijo se ha ido a Múnich, y una compañera recuerda: mi hija está en Berlín. Y un tercero añade: mi hijo lleva un año en Hamburgo.

Mientras que por estos lares algunas “naciones” “históricas” dedican todas, todas, todas, sus energías durante años a un proceso delirante, falso, engañoso, anticuado y estéril, y de paso nos meten a los demás en una situación angustiosa, en Alemania, muchas fábricas estudian cómo mantener los puestos de trabajo en medio de la robotización y digitalización crecientes.

Así les va y así nos va. En Alemania la situación económica es mejor que nunca, a pesar de la falta de gobierno. Las perspectivas son excelentes, según los gestores de grandes empresas alemanas. En el último año, las exportaciones han crecido un 6%.

Nosotros seguimos siendo tierra de emigración, como hace cuarenta años. En aquella época se iban los emigrantes pobres con la maleta de cartón y hoy lo hacen los hijos de la clase media, bien formados, que no encuentran aquí su oportunidad

El Proceso, una pésima teleserie en todas las cadenas

Por Daniel Peral

La tertulia de Europa en suma sobre los nacionalismos en Europa con el historiador Antonio Moreno. Y otras consideraciones.

foto david brunat“Sucederían muchas cosas, pero todo habría sido una comedia, una ruidosa y romántica comedia con alguna manchita de sangre sobre el bufonesco disfraz”. El Gatopardo. Tomasi di Lampedusa

“En Italia, la política ha entrado en la historia de la larga derrota de la razón”. Leonardo Sciacia

No he escuchado la radio en toda la mañana. Llego a casa. Son las 14 y 13 minutos, la conecto y oigo: “Carme Forcadell…”. La apago.

Por la tarde entro en un comercio a las 19 y 24. El dependiente tiene puesta la radio y se oye: “Jordi Soler ha estado en Londres…”Me pregunto: ¿Ha sucedido algo en la Rioja en los últimos meses? ¿En Córdoba o en Cantabria? ¿O en Yecla? No sabemos.

No sé si habéis caído en la cuenta, pero las portadas de los periódicos de los últimos meses han estado copadas por el monotema. Merece un estudio, no el tema, sino la atención prestada. Los informativos de radio y de TV han dedicado jornadas enteras a “la cosa”, y nosotros pegados a la pantalla o al transistor. ¿Por qué?

La gente de HBO debe estar boquiabierta. Los expertos de Netflix no deben entender nada. En las últimas semanas y meses se nos ha colado en casa, en todas las cadenas, una serie malísima que nos tuvo atrapados, en Puentedeume, en Yecla o en Alcalá de los Gazules. ¿Cómo es posible? Esto debe ser analizado con serenidad en los próximos años pero por publicistas y sociólogos, no por los politólogos, porque esto no aguanta un análisis serio.

La Francia de Macron ¿Puede una figura levantar un país?

Por Alonso Mahíllo

La tertulia de Europa en suma sobre las elecciones presidenciales y legislativas francesas, con Chema Patiño, SER, y Guillaume Bontoux, RNE

19402074 1547459275316184 4408002160149828207 oEn primer lugar, la buena noticia. No es que Macron sea bueno o vaya a hacerlo bien. Si hubiera sido elegida para el cargo la señora del FN, hoy estaríamos a punto de quedarnos sin Unión. Se mantendría un núcleo duro compuesto por Alemania, Holanda, Austria y algún voluntario más, como en la época del D-mark.

Y, de momento, no tenemos la mala noticia con respecto a Europa, porque el nuevo presidente francés es un europeísta. Dice el semanario alemán Der Spiegel que el señor Emmanuel provoca el éxtasis en el territorio de los, todavía, 28. Macron, en su primera cumbre europea, ha insistido: quiero una Unión que proteja a los ciudadanos.

Lo que queda en el aire es la pregunta, qué puede hacer por su país, un tanto perdido en las últimas décadas.

Siempre me ha fascinado como vende Francia su imagen, sus productos: l´amour, les parfums, le cuisine, le Can-Can, le Co-Co, le Mi-di, la Pro-vence, el ¡oh, la, lá!, o los bolsos de lujo de la afamada marca, símbolo del glamour galo, tan copiada en los mercadillos. En realidad se hacen en Rumanía, más concretamente ¡en Transilvania!, como informaba The Guardian. De allí salen, 100.000 al año, para recibir luego la etiqueta del Made in France, en La France, que es lo único francés del bolso. Los trabajadores rumanos cobran unos 133 euros al mes. Por los zapatos piden 2.000… ¡Oh, la, lá!

lobobueno2